Publicado en Fábula, Uncategorized

Pequeñas historias de cuarentena sin importancia II

Santiago, Santi para los amigos, desde que comenzó el estado de alarma vive en un estado de semiconsciencia. Su bar, el Kamikaze, lleva cerrado ya dos meses, pero no es lo único que falta en su vida, Estefanía está en Madrid. Antes del estado de alarma se fue a su estudio del centro porque iba a tener una semana muy liada en el trabajo, así podría dormir un poco más y no tener que hacer el desplazamiento tedioso desde el pueblo. Las conversaciones tecnológicas sabían a poco, conseguía no sentirse solo mientras estas duraban, pero al finalizarlas, el silencio y el vacío inundaban el salón. Se podría pensar que viviendo en el campo era una persona afortunada, pero ver la naturaleza y no poder disfrutarla, le consumía. Cuando iba al supermercado las calles estaban abandonadas, le daban ganas de gritar: ¡¿hay alguien?! Como hacía Cillian Murphy en 28 días después.

Los días se planifican con calma, el estrés del día a día ha mutado a otro tipo de estrés, más tenso e irracional, nos marcamos pautas y metas para mantenernos ocupados -aplausos, caceroladas, conciertos vecinales, distancia de seguridad, compras distópicas, limpieza, juegos, Netflix, móvil, etc…- Santi, además de todo esto, tiene la necesidad de trabajar, lo ha hecho desde que tenía 16 años y este ostracismo le agobia y consume. Ha escrito ya varios listados de cambios que quiere realizar en el bar, ha ordenado los libros de casa por orden alfabético, los discos por estilo musical, las toallas y las camisas por colores, los calcetines por el tamaño de los tomates… Una lista interminable de tareas que en situaciones normales ni las habría pensado.

Ahora puede salir a ciertas horas, y las aprovecha para caminar por algún camino menos repleto de personas, los vecinos abarrotan las calles a las horas indicadas y es difícil guardar las distancias, aunque eso, en un pueblo pequeño, siempre es difícil. No les culpaba, salir era un premio para todos, pero también una obligación. La soledad es tecnológicamente soportable, pero Santi echa en falta la cercanía, el tú a tú, o el vis a vis, teniendo en cuenta el encierro preventivo, que aunque necesario, encierro al fin y al cabo.

Ir a caminar es un momento de calma para él. Sus pasos hacen crujir la hierba que ha crecido en sitios donde el ser humano no permitía. Animales que creía desaparecidos, por su mudanza forzosa, han reaparecido por los alrededores de su casa; una especie de reconquista animal. Ahora, sentarse en lo alto de la colina y observar su pueblo, el horizonte y las olas en la hierba, le transmite la serenidad que necesita. Comprende que toca esperar para reencontrarse con sus amigos y familiares. Iván siempre le dice que la próxima ola vendrá repleta de abrazos, sonrisas y buena compañía.

Entrada patrocinada por Compañíaespreso, un café de cine para la oficina.
Licencia de Creative Commons  Pequeñas historias de cuarentena sin importancia II  by Daniel Rodríguez Lorenzo is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License. Creado a partir de la obra en www.marionetaspensadoras.wordpress.com.

Autor:

Hablar sobre uno mismo siempre es complicado, la visión que uno tiene es subjetiva y para nada parecida a cómo te ven los demás. Puedo decir que me gusta el cine, la música y los libros. Eso rodea la vida que comparto con familia y amigos. No puedo añadir nada, el resto que lo digan los demás.

4 comentarios sobre “Pequeñas historias de cuarentena sin importancia II

  1. La distancia social tecnológicamente cercana, la reconquista de la flora y fauna, la mutación del estrés… ¿Podremos llegar a fusionar el mundo de antes con el de ahora?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s