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El coche como medio de expresión

Es algo intrínsico en el ser humano el querer mostrar cómo somos con nuestras posesiones, ya sea con la casa, el móvil, la ropa… siempre lo retocamos todo para mostrarnos diferentes a los demás, exclusivos, es nuestra forma de comunicarnos con el mundo sin hablar, solo nos expresamos con lo que nos rodea y nuestro lenguaje no verbal. Quizás, el máximo exponente de esta forma de comunicación sea el coche.

Todos, en mayor o menor medida, nos expresamos con nuestro coche. Al principio, nada más aprobar el examen de conducir, utilizamos el coche de nuestros padres. Empezamos poniendo un muñeco por aquí y una pegatina por allá, para que tus amigos vean que empiezas a marcar tu territorio. Si eres chico quitas todos los muñecos y chuminadas que tiene el coche de tu madre, pones la funda en el volante y la pegatina de los Rolling Stones en la parte de atrás , si eres chica dejas los muñecos o, si es el coche del padre, añades unos cuantos para crear ambiente -los muñecos son un buen sustitutivo de las velas, ya que estas son un riesgo con el coche en marcha-, además de las pegatinas de margaritas al lado de la matrícula. Pero cuando realmente nos expresamos es con la compra de nuestro primer coche. Desde el momento en que lo elegimos dice algo de nosotros, el color, la forma, la marca, todos esos pequeños detalles que elegimos para decir al mundo “aquí estoy yo”. Algunos lo primero que hacen es poner en la parte trasera el toro de Osborne con la bandera de España, “¿por qué? Porque soy eggpañol“, aunque no creo que aparezcan ahora por Cataluña con el toro por razones obvias, hay que expresarse, pero con moderación. Todos recordaréis la famosa pegatina de la discoteca “Penélope”, todo joven de los 80 tenía que llevar una, aunque no hubiesen pisado esa discoteca. He de reconocer que hubo un tiempo en el que quise tener una de esas pegatinas. ¿Había estado en esa discoteca? No. ¿Sabía dónde estaba? No. ¿Tenía edad para entrar en discotecas? No, pero daba igual, si querías molar y ser “guay del paraguay” tenías que llevarla en tu Renault 5. Como todavía no podia conducir intenté que mi padre la pusiese en su coche, con la esperanza de que algún día lo conduciría… iluso.

Más tarde se inventó el “Tuning“, eso si que es expresarse y lo demás son tonterías. Cuanto más estrafalario y más llamativo mejor, es verdad que para gustos colores, pero ¿los tienen que utilizar todos? Además se inventaron eso de llevar equipos de música en el maletero, una forma más de expresarse con la música que escuchan, esto me parece bien, pero ¿es necesario utilizar los Watios de una discoteca? Es la evolución lógica del típico personajillo que iba por el barrio con su “4 latas” y la música altísima, escuchando a Kamela, con las ventanillas bajadas para que oigamos bien -que considerado-, ya sea invierno o verano le da lo mismo, no sé que tomarán para soportar las inclemencias del tiempo. Desde aquí realizo una petición a esa clase de gente: “Subid las ventanillas, no nos interesa la música que escucháis, Cuando zarpa el amor no es un hit y cuando el altavoz distorsiona es por algo”.  Esto me recuerda a los que van en el metro con la música del movil y sin cascos, estos son la cantera de aquellos, pero no voy a profundizar en este tema porque me irrita demasiado.

No quiero terminar sin comentar algo que me parece muy curioso, seguro que os habréis fijado cuando, esperando en un semáforo, se pone al lado vuestro un “todoterreno” enorme y al conductor casi ni se le ve. Es muy común ver a gente pequeña con coches enormes, no sé si será por algún complejo por el tamaño, pero hay algunos que solo ven la carretera a través del hueco del volante. Es verdad que también hay gente que no es pequeña y lleva coches grandes, para esta clase de gente tiene una teoría mi compañera Noemí, ella dice que el tamaño del coche es inversamente proporcional al tamaño de su… cerebro, dejémoslo ahí, no sé si mi compañera habrá tenido una mala experiencia con algún todoterreno, o con algún conductor de dicho vehículo. Hay muchos más ejemplos de cómo se expresa la gente con su coche, pero no me quiero extender más. Si se os ocurre alguna os invito a compartirlo, ya sea en facebook, twitter o aquí.

Hace unos cuantos miles de años, un filósofo llamado Protágoras decía que el hombre es la medida de todas las cosas, creo que se equivocaba, la medida de todas las cosas es su coche.

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El coche como medio de expresión por Daniel Rodríguez Lorenzo se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.